sábado, 14 de septiembre de 2013

Bruma



I've lost the taste of these things for two weeks now.
I'm just waiting for a cup of dirty snow.
La rupture - Yann Tiersen
                El calor se extendía en la noche y la humedad hacía sentir que el tiempo no pasaba, que estaba trabado a la espera de la lluvia que acabe con la agotadora falta de aire. La espera hacía que canten los grillos frenéticamente, y me gustaban los grillos, aunque aquella noche solo deseaba que se callaran, solo hacían que la espera se volviera más insoportable.
                No aguantaba más ese desconcierto que me llevaba a buscarte en lugares imposibles y crear situaciones impensables dentro de una realidad que no quería hacerse palpable. Te buscaba, mientras perdía mi contacto con la realidad, como siempre sucedía, mientras la bruma empezaba a subir atrapando feroz todo lo que se interponía en su camino, la veía venir veloz hacia nosotros sabiendo que quedaba poco tiempo para el final. Me aventuré y me perdí en el ensueño, quizás por culpa de la bruma, o la falta de aire, me vi caminando y tomando las riendas, tomando tu mano, sonreíste, quizás. Hasta que el golpe frío de la lluvia disolvió tu mirada en un adiós sin sabor.

jueves, 15 de agosto de 2013

Mangueras y burbujas.



Yo que intentaba borrarte de los sueños, volviste, como el viento, como el frío, como el café y el gris. Como es normal en vos, me dejaste helada y sin palabras, porque venís sin que me lo espere y de la forma más rara, quizás haciendo lo que yo antes hacía y que me cansé de hacer por miedo, quizás.
Y yo vivo acaramelada, sumergida en miel, pisando algodones. Cursi, sí, como una canción de hongos rojos y blancos, como frazadas y abrazos. Como los cronopios y sus mangueras rojas y verdes de burbujas y niños, jugando la Rayuela, como Olivera, como la Maga.

domingo, 28 de julio de 2013

Julio, una estación.



Esa tarde, julio nos encontró como todas los martes caminando hacia la parada de la estación, abrigados intentando no respirar tanto aire frío. Te miré porque me gustaban tus ojos y esa sonrisa medialuna que se te dibujaba en la cara cada vez que hablabas de lo tuyo. Me deleitaba porque sin que lo supieras era algo tan simple que llenaba totalmente mis días vacíos.
Hablabas ininterrumpidamente ante mi silencio provocado, un poco, porque me gustaba escucharte y, otro, porque me quedaba muda sin nada inteligente que decir para volver a llamar tu atención. Una que alguna vez tuve sin hacer demasiado y, que por razones que ahora se me antojan tontas, no supe aprovechar. Te dejé, pasar como tantas oportunidades… te dejé pasar y te fuiste alejando de mí y me convertí en tu compañera de trabajo superficial. Sí, te alejé con mi miedo, pero te plantaste tan dentro mío que todavía estás acá, tan instalado que punza y punza aunque lo niegue. Tu tono, tu encanto y esa mente a la que no me pude asomar a pesar de tantas charlas que sé no llegaban a revelar.
Mirabas hacia adelante porque ya no me mirabas tanto a los ojos, o quizás fui yo la que alejé esa mirada oscura y penetrante, porque me desnudaba el sentimiento. Mirabas como si delante tuyo se dibujara aquello en lo que pensabas y yo intentaba buscar donde apuntar mi vista, ahora huérfana de tanta dulzura, miraba las piedras de las vías, buscaba a lo lejos señales de la luz del tren. A pesar de tu distancia, a pesar de todo,  yo era feliz, por un momento, imaginando que aquello era eso que dejé pasar, porque al final solo vivía de ilusiones.

jueves, 9 de mayo de 2013



Ignorame, despreciame, matá las pobres ganas que quedan de remar contra esta nada que me sumerge en el vacío y el frío de la soledad. Estrujá de mí hasta la última gota de esperanza. Total es preferible morir queriendo que secarme por dentro.

miércoles, 24 de abril de 2013

Molinos de viento - Mago de Oz.

Bebe, danza, sueña
 Siente que el viento
 Ha sido echo para ti
 Vive, escucha y habla
 Usando para ello
 el corazón ♫♪

jueves, 11 de abril de 2013

La música comienza donde acaba el lenguaje.



                Puedo escucharte por horas, y en la lejanía, sin que te des cuenta. Puedo presentir que estás cerca sin que sospeches que me sucede tal cosa. Puedo pretender no verte, no sentirte, no importarme, pero estás tan piel que te siento más que cualquier otra cosa. Puedo escucharte sin que sospeches que cada uno de los poros de mi piel grita por sentirte. Deseo escucharte, cuando ya no hay más palabras que puedan describir esta realidad que me toca vivir, quizás no sea una locura, ya todo está dicho, no quedan más palabras por buscar y usar. Entonces, llegás vos, vos y tu música. La música que liberaría esta alma que ya no sabe dónde correr. Pero ya no sé... porque deberías darte cuenta, deberíamos saber que si fuese así nos complementaríamos y caeríamos en un estupor eterno.